La popular fiesta del agua es uno de más destacados festejos del verano en la provincia de Sevilla. Se trata de una batalla de agua que surgió en el verano de 1986, cuando los vecinos de la localidad de Castilblanco de los Arroyos recibieron por primera vez las aguas del embalse de los Molinos, acabando con la escasez de agua que venían sufriendo. Durante esta jornada, se utilizan más de 50.000 litros de agua no potable procedentes de un pozo local, transformando la plaza en un escenario de diversión y frescor para combatir las altas temperaturas estivales. Esta fiesta es el punto de partida a la feria de Castilblanco, en honor a la patrona Virgen de Gracia.